Durante los tres días de Lollapalooza Chile 2026, Tienda Pasquín activó su presencia en Lolla Market con fan art, stickers de tela adhesiva removible y distintas dinámicas pensadas para encontrarse con el público en Parque O’Higgins. Entre el 13 y el 15 de marzo, la marca llevó su universo visual a uno de los encuentros musicales más convocantes del país, en una edición que marcó el regreso del festival a ese recinto santiaguino.
La participación de Tienda Pasquín se dio dentro de Lolla Market, espacio que el propio festival presenta como una plataforma para emprendimientos formalizados y pymes en un entorno de alto flujo de público, pensado para potenciar su visibilidad dentro de la experiencia general del evento. En ese contexto, la tienda llegó con una propuesta ligada al fan art, la ilustración y la materialidad removible, conectando con asistentes atraídos por la música, la gráfica y los objetos visuales que también forman parte de una cita como Lollapalooza.
Más que solo instalar un punto de venta, el stand funcionó como un lugar de encuentro. Desde el inicio, el equipo se dedicó a orientar al público sobre cómo llegar al espacio dentro del parque, generando cercanía con personas que pasaban, se detenían a mirar las ilustraciones, preguntaban por la tienda o se acercaban por simple curiosidad. Esa relación directa fue clave para que la experiencia no quedara reducida a la exhibición de productos, sino que se transformara en una activación viva dentro de un festival que mezcla música, comercio, gastronomía y experiencias de marca.
Tres jornadas de dinámicas, fan art y mucha buena onda
A lo largo del fin de semana, Tienda Pasquín apostó por dinámicas simples, pero efectivas, para relacionarse con el público. Una de las primeras acciones estuvo centrada en Pasquino, personaje que forma parte de la identidad visual de la marca y que también aparece en su logo. A partir de esa figura, el equipo comenzó a regalar stickers fabricados en la misma tela adhesiva removible que caracteriza a sus productos, abriendo una conversación espontánea con asistentes que se sacaban fotos, se acercaban a mirar el puesto o querían llevarse un recuerdo del paso por Lolla Market.

Dentro de esa lógica de encuentro, una de las activaciones premió a quienes ya conocían el universo de la tienda. Las personas que identificaban a Pasquino o reconocían la propuesta de Pasquín podían llevarse una gift card de $20.000, mientras que quienes todavía no conocían la marca recibían un sticker de Pasquino con temática Lollapalooza hecho en tela adhesiva. La acción permitió trabajar al mismo tiempo con comunidad y descubrimiento, reforzando el vínculo con quienes ya seguían el proyecto y generando una primera experiencia material para nuevas audiencias.
La participación también incorporó una dimensión lúdica. Durante el segundo día se realizó un memorice construido con fan arts presentes en el stand, invitando al público a jugar, observar y relacionarse con las imágenes desde otro lugar. Quienes encontraban las parejas correctas se llevaban un sticker de Pasquino y una miniatura adhesiva de su fan art favorito. Ya en la última jornada, la activación salió del puesto y se expandió por el parque con pequeños pasquines pegados en distintos puntos del festival, para que quienes los encontraran pudieran llevárselos y etiquetar a la marca en redes sociales.

Fan art de headliners y una materialidad que marcó diferencia
Uno de los ejes más reconocibles del paso de Tienda Pasquín por Lolla Market fue la selección de fan art inspirada en parte del imaginario musical que circuló durante esta edición. En el stand hubo piezas vinculadas a artistas como Sabrina Carpenter, Chappell Roan, Los Bunkers y Tyler, the Creator, nombres que estuvieron entre los más comentados del line up 2026 y que ayudaron a generar un cruce directo entre música en vivo, ilustración y objeto gráfico.
Ese cruce funcionó no solo por los referentes elegidos, sino también por el soporte. Los stickers y miniaturas fabricados en tela adhesiva removible permitieron que muchas personas se llevaran una pieza ligera, fácil de transportar y coherente con la identidad material de Pasquín. Ahí hubo una diferencia importante respecto de otros recuerdos típicos de festival: en vez de apostar únicamente por el souvenir convencional, la tienda ofreció una experiencia visual que dialogaba con el gusto musical de quienes recorrían el evento.
El resultado fue una presencia muy conectada con el tipo de público que suele moverse por Lollapalooza. En una edición que reunió más de 100 shows, escenarios múltiples y distintas experiencias complementarias dentro de Parque O’Higgins, la propuesta de Pasquín encontró un lugar natural al mezclar fanatismo musical, ilustración y juego en un mismo espacio.
Póster decorativo adhesivo reutilizable "Sabrina" por Lolipolilla
De vuelta en Lollapalooza: una experiencia que también habla de trayectoria
La presencia de Tienda Pasquín en 2026 también puede leerse como parte de una relación sostenida con el festival. Según la propia marca, esta fue su quinta participación en Lollapalooza, antecedida por cuatro experiencias anteriores que le han permitido reconocer el tipo de circulación, energía y público que se activa en torno al evento.
En ese recorrido reciente, una referencia importante fue 2024, cuando el festival se realizó en Parque Cerrillos, recinto que acogió varias de sus ediciones más recientes antes del retorno a Parque O’Higgins. Ese cambio de locación había modificado los flujos, accesos y dinámicas del encuentro, por lo que volver en 2026 al espacio de sus primeras versiones también reinstaló una memoria distinta del festival en Santiago.
Desde ahí, el paso de Pasquín por Lolla Market no aparece solo como una activación puntual, sino como una presencia que ha sabido adaptarse a los distintos momentos del festival. En una edición que marcó el regreso a Parque O’Higgins y volvió a poner en circulación la escala histórica de Lollapalooza Chile, la tienda encontró una forma propia de habitar ese entorno: desde la ilustración, el fan art, los adhesivos removibles y una relación cercana con la gente.
Póster decorativo adhesivo reutilizable "Tyler" por Lolipolilla
Una marca que salió al encuentro del público
Lo que dejó esta experiencia fue algo más que un registro de actividades. Tienda Pasquín logró convertir su paso por Lolla Market en una presencia dinámica, amable y reconocible dentro de uno de los eventos culturales más masivos del país. El stand reunió conversación, juego, circulación de imágenes y una comunidad dispuesta a detenerse, mirar y participar.
Entre stickers de Pasquino, fan arts de artistas favoritos y pequeñas acciones repartidas por el parque, la marca fue construyendo una experiencia que no dependió solo de la venta, sino también del vínculo. En un festival donde conviven grandes shows, activaciones comerciales y recorridos personales, Pasquín encontró una manera clara de insertarse: proponer una pausa visual, cercana y entretenida dentro del movimiento de Lollapalooza Chile 2026.

